11 tipos de Católicos que todos quieren evitar ¡No seas uno de ellos!

Jesús no nos prometió que nuestra Iglesia sería 100% perfecta, sino que en ella habría trigo y cizaña.

Y hablando de cizaña, aquí les compartimos 11 ilustres miembros de este selecto club ¡y son súmamente irritantes!

Ten cuidado. No vayas a estar incluido en esta lista.

Los 15 tipos de católicos más Irritantes ¿Serás uno de ellos?

1) Los que dicen malas palabras

Todos estamos llamados a ser testimonio con nuestra acciones, y nuestro lenguaje es fundamental para lograrlo. Que tus palabras sirvan de edificación para quienes te rodean, no para hacer quedar mal a la Iglesia. Además son de muy mala educación. Más allá de la fe, a nadie le gusta juntarse con personas que sueltan una grosería cada dos o tres frases. ¡Ya saben! Seamos testimonio también con nuestro lenguaje.

2) Las que suben fotos casi desnudas con frases bíblicas

Vivimos en una época en la que se ha vuelto normal que la gente haga de todo por un like, share o cualquier reacción en sus redes sociales. Eso, sumado al hecho de que esta sociedad vive cada vez más sexualizada, ha estandarizado los semidesnudos en Facebook, Instagram, etc a cambio de nuevos seguidores. Extrañamente, existen personas que creen que es buena idea combinar eso con citas bíblicas. ¡De locos!

3) Los chismosos

Aquí tenemos a los miembros de la “pastoral” del chisme. Esos que se saben el pecado de todo el mundo y lo andan difundiendo sin darse cuenta que por dentro son ellos los que se están pudriendo. No caigas en el pecado de la difamación. El Papa Francisco ha dicho que las divisiones comienzan con la lengua de los que siembran cizaña, y que con sus chismes destruyen las familias y comunidades, ocasionando odio y guerras.



4) Los licuados

Estos son expertos mezclando todo lo que no deben. Amanecen haciendo yoga, desayunan mientras ven al pastor Cash Luna, se van a estudiar mientras en el bus leen a Paulo Cohelo, su hobbie es colorear mandalas, son super inclusivos pro LGBTIQ…. y ya cuando les sobra tiempo van a Misa… con un cura de la teología de la liberación, por supuesto. La fe hay que aceptarla entera, tal cual es, sin contaminarla con ideologías incompatibles con nuestra fe.

5) Los que siempre critican

A ellos nada les parece bien y siempre tienen algo de qué quejarse: la homilía del sacerdote, algún gesto del Papa, la nueva Misa, etc, todo con el afán de crear polémica y división. Son expertos para encontrar defectos en todo y son muy limitados para proponer cosas para la edificación de la Iglesia. Es lo que llamaríamos popularmente “gente tóxica”. ¡Evita ser uno de ellos!

6) Las coquetas

Mandan a la hermanitoencristozone a todos (un minuto de silencio por los soldados caídos) pero allí las ves luego persiguiendo a los postulantes al seminario. ¡Quién las entiende! Todos los cristianos estamos llamados a descubris la vocación a la que Dios nos llama, y si dicha vocación es el matrimonio, debemos saber cultivar en nuestra vida las virtudes cristianas, no la muchas veces infantil coquetería que muchas veces es piedra de tropiezo para los demás.

7) Los tardones

¿Nunca faltan, verdad? Llegan tarde a Misa y quieren sentarse en la primera banca ¡y justo al medio! Llegar temprano no es nada difícil: usa un despertador, pon una alarma en tu celular, etc. Y si llegas tarde a Misa, sé prudente. Siéntate al final de las bancas para no distraer a nadie. Te aseguro que la Santa Misa es igual de eficaz tanto en las primeras filas como en las últimas.



8) Los que responden “Amen” a todo

Hay un nuevo tipo de católico que le ha dado por copiar a los evangélicos hasta en la forma de hablar, heredando esa curiosa costumbre de responder “Amen” a todo. ¿Tan difícil es decir solo “sí”? Por cierto, ¿sabías que si comentas “Amen” en las publicaciones de Facebook, terminas perjudicando a las páginas donde lo hagas? Pues sí. Es de esos cambios que hace Facebook de vez en cuando que uno no termina de entender muy bien.

9) Los supersticiosos

Típico. Suele poner a San Judas de cabeza, y en la puerta de su casa tiene un gatito chino para la buena suerte. La superstición es una forma de idolatría, ya que quita a Dios de su lugar para poner en su sitio a las patas de conejo, cartas u horóscopos. ¡No traiciones a Dios! Dale a Dios el primer lugar en tu vida y confía siempre en él. Ni una herradura, ni un gato negro, ni pasar por debajo de una escalera tienen el poder de cambiar tu futuro.

10) Los coristas superstars

A ellos se les olvidó que el coro es un servicio y no un trampolín a la fama. Pero ahí los ves con aires de estrella pop inalcanzable. Dios nos llama a servir, no ha ser servidos. ¡Sobretodo en la liturgia! Debemos siempre estar dispuestos a servir con humildad en la Santa Misa, sin creernos superdotados por tener una buena voz. Lo mejor es vernos como pobres pecadores a los cuales Dios ha mirado con tanta misericordia que nos regala la oportunidad de cantarle en el santo sacrificio de la Misa. ¡Humildad, por favor!

11) Los que se aferran a cargos

Entró a los 17 a dirigir el grupo de confirmación. Ya han pasado por el templo 12 párrocos, 5 obispos y 3 papas y no hay forma de que lo saquen de allí.

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