5 razones por las que la Iglesia SÍ debe meterse en política

Seguramente habrás escuchado que cuando un sacerdote u obispo se pronuncia sobre algún tema político, algunos indignados salen a gritar “el estado es laico”, “que los curas hablen solo en los templos” o “la Iglesia no debe meterse en política”. ¡Quieren que los cristianos no tengamos voz!

Y como sé que no faltan los católicos que también creen esas falacias, hoy te compartiré 5 razones por las que la Iglesia SÍ debe meterse en política.

1) Ante todo, la Iglesia está compuesta por ciudadanos con derecho a opinar

Debemos entender que cuando hablamos de Iglesia no estamos hablando de un edificio o un conjunto de ideas. Cuando hablamos de Iglesia estamos hablando de personas seguidoras de Jesucristo con el mismo derecho a opinar sobre política que cualquier otro ser humano. No importa si ese ser humano cree en Jehová, Yahveh, Mahoma, Buda, el espagueti volador o en nada; no importa si lleva sotana, hábito, solideo, mitra, burka o tatuajes. Absolutamente todos tenemos libre expresión y podemos mostrar, basados en nuestros principios, nuestra adherencia o discrepancia con algún asunto político. Así que nadie tiene derecho a callarte solo por ser cristiano.

2) La política necesita de buenos cristianos

¿Se han preguntado por qué hay tantos corruptos metidos en política? Simple: porque los buenos ciudadanos no se están metiendo en ese terreno.

Y el buen cristiano está en la capacidad de ser un buen político. Un cristiano fiel a sus principios no roba, no miente, no mata, no es codicioso, ama a su prójimo como a sí mismo, toma decisiones con la convicción de que un día tendrá que rendirle cuentas a Dios por todos sus actos. ¡Ojalá todos los políticos fueran así!

Si los buenos cristianos estuviéramos metidos en política, tal vez hoy no tendríamos que lamentar que nuestras leyes estén avanzado en dirección opuesta a la voluntad de Dios.

3) Los cristianos estamos llamados a instaurar el reinado social de Cristo

Debemos entender que la construcción de la sociedad humana no podrá alcanzar sus propios fines naturales sin ser ordenada a Jesucristo, Creador y Salvador. No debemos caer en el conformismo de ver cómo nuestra sociedad se autodestruye por malas decisiones políticas e intromisiones ideológicas perversas. Los cristianos estamos llamados a llevar a Jesús a todas las áreas de la sociedad.

Y para los que piensen que eso es cosa del pasado, de viejitos preconciliares, les recuerdo este precioso fragmento de la primera homilía como papa de San Juan Pablo II:

“¡No temáis! ¡Abrid, más todavía, abrid de par en par las puertas a Cristo! Abrid a su potestad salvadora los confines de los Estados, los sistemas económicos y los políticos, los extensos campos de la cultura, de la civilización y del desarrollo. ¡No tengáis miedo! Cristo conoce lo que hay dentro del hombre. ¡Solo Él lo conoce!”.

4) Los cristianos rendiremos cuentas a Dios por no haber construido una sociedad más cristiana

Los tiempos cambian, pero los designios de Dios son eternos. Dios nos dijo en los Evangelios que “cielo y tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán“. Todavía sigue vigente aquello de “Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura“. ¡Toda criatura sin excepción! Hoy es tiempo de extender esa predicación también a las esferas políticas.

Que no nos de miedo decir que estamos en contra del aborto porque Dios dijo “no matarás”. Que nadie nos reprima por estar en contra del matrimonio homosexual porque Dios al hombre y a la mujer para complementarse el uno al otro. Debemos tener el valor de denunciar la injusticia, el abuso, la marginación, la corrupción, porque todo eso no es más que evidencia de una sociedad que vive de espaldas a Dios.

5) Porque el Papa Francisco nos lo pide

¿No sabías que el Papa Francisco nos ha pedido meternos en política? Escúchalo de su propia boca:

 

¿Y tú? ¿Qué otras razones agregarías?