¿Tiras la comida que te sobra? El Papa Francisco tiene un consejo para ti

Durante el rezo del Angelus, el Papa Francisco se animó a dar un consejo a todos aquellos que suelen tirar las sobras de comida.

“La comida que sobra en el almuerzo, en la cena, ¿a dónde va? En  nuestra casa, ¿Qué se hace con las sobras? ¿Se tira? No. Si alguno tiene esta costumbre, le daré un consejo”, dijo el Papa Francisco.

“Habla con tus abuelos que vivieron después de la guerra y pregúntales qué hacían con las sobras. No tiréis nunca la comida que sobra. Se aprovecha  o se da a los que puedan comerla, a aquellos que la necesitan. No tiréis nunca las sobras. Es un consejo y también un examen de conciencia: ¿Qué se hace en casa con la comida que sobra?”, fue el consejo de su santidad.

Este consejo del Papa se dio mientras explicaba el milagro de la multiplicación de los panes y peces. Francisco nos recordó que en este pasaje bíblico “surge de un hecho concreto: la gente tiene hambre y Jesús involucra a sus discípulos para que esta hambre se sacie. Este es el hecho concreto. A la multitud, Jesús no se limitó a dar esto, -le ofreció su Palabra, su consuelo, su salvación y finalmente su vida,- pero ciertamente también hizo esto: se preocupó de la comida para el cuerpo. Y nosotros, sus discípulos, no podemos ignorarlo. Solo escuchando las peticiones más simples de las personas y estando al lado de sus situaciones existenciales concretas, se podrá ser  escuchado cuando se habla de valores más elevados.

Con estas palabras el Papa nos está pidiendo ser imitadores de este niño que se acercó con aparentemente poco ante Jesús, pero con un gran compasión que lo llevó a ofrecer todo lo que en ese momento tenía.

El sucesor de San Pedro también nos recordó que “frente  al grito de hambre de tantos hermanos y hermanas en todas partes del mundo, no podemos permanecer como espectadores distantes y tranquilos. El anuncio de Cristo, pan de vida eterna, exige un compromiso generoso de solidaridad con los pobres, los débiles, los últimos, los indefensos. Esta acción de proximidad y caridad es la mejor prueba de la calidad de nuestra fe, tanto a nivel personal como a nivel comunitario“.

Finalmente su santidad nos ha pedido que “recemos a la Virgen María, para que en el mundo prevalezcan los programas dedicados al desarrollo, a la alimentación, a la solidaridad, y no los del odio, de los armamentos y de la guerra”.

¿Y tú? ¿Qué haces con la comida que te sobra?