7 consejos para entrar directamente al Cielo y evitar el Purgatorio

Todos queremos llegar al cielo y encontrarnos con el Señor para permanecer con Él para toda la eternidad. Sin embargo, sabemos que entre los que Dios juzgue dignos de entrar al cielo, muchos deberán pasar por un proceso de purificación llamado Purgatorio.

¿Pero sabías que podemos evitar el Purgatorio y entrar directamente al cielo? Sigue estos 7 consejos y lo conseguirás (o al menos pasarás el menor tiempo posible en el Purgatorio).

7 consejos para entrar directamente al Cielo sin pasar por el Purgatorio:

1) Pedir a Dios que entremos directamente al cielo

Tal vez este sea el truco más obvio ya ya sé que más de uno estará pensando que me estoy burlando de ellos ¡Pero muchas veces se nos olvidan las cosas más obvias y sencillas!

Dios quiere que todos entremos al cielo. No quiere con Él lo más pronto posible y Él preferiría evitarnos los dolores del Purgatorio.  Por eso debemos apelar a su misericordia y pedirle que en la hora de nuestra muerte se apiade de nosotros para que nos conceda entrar directamente al cielo.

¡Recuerda que el amor de Dios por sus hijos es infinito!



2) Vive de acuerdo a la voluntad de Dios

Esto también es obvio pero importante. Cada pecado que cometemos y cuyas consecuencias no reparamos, va sumándonos tiempo en el purgatorio.

Dicho en sencillo: ¡Deja de pecar y no tendrás que preocuparte por el infierno ni el purgatorio!

3) Soporta y ofrece tus sufrimientos

Todos tenemos sufrimientos temporales en esta vida. Seguramente tú tienes muchos: alguna enfermedad, el dolor por alguna traición, la impotencia por alguna injusticia, incluso las penas más pequeñas como una simple gripe. ¡Ofrécelo todo al Señor!

4) Recurre a los sacramentos

Dios nos perdona siempre. Dios no se cansa de perdonar. ¿Pecaste? Ve lo más pronto posible a recibir su perdón en el sacramento de la Confesión. No importa que tan seguido lo hagas y que tan avergonzado estés ¡Dios siempre te perdona!

Y no solo te perdona; con el sacramente imprime en ti una gracia que te hace más fuerte ante el pecado.

También recuerda recibir a nuestro Señor en la Santa Eucaristía, y cuando lo hagas pídele con devoción que así como en ese momento Él y tú están en profunda unión, así también sea cuando llegue la hora de tu juicio.



5) Realiza obras de caridad

Recuerda que en nuestro juicio Dios nos pedirá cuentas ¿le dimos de comer? ¿lo vestimos cuando estaba desnudo? ¿lo visitamos en la cárcel?

Mira a Jesús en tu hermano que más sufre. Allí está Jesús rogándote que lo ayudes y regalándote la oportunidad de que tus días en el purgatorio se abrevien o cancelen.

Nota: Esto no es mera filantropía. Bueno puede ser hasta un ateo, pero Dios nos pide más, Dios nos pide que seamos santos.

6) Reza por las almas más olvidadas del Purgatorio

En estos momentos existen muchas almas en el purgatorio ¡y nadie reza por ellas! Míralo así: Si un hermano evangélico amó tanto a Cristo que Dios en su infinita misericordia decidió que merecía el cielo pero previa purificación en el Purgatorio ¿quién reza por esa alma? Los evangélicos no creen en el purgatorio, por lo tanto nadie ofrece Misas ni oraciones por sus difuntos.

¡Reza por esas almas olvidadas! Ten la seguridad de que cuando te toque pasar por el purgatorio, esas almas te recordarán y en agradecimiento rezarán desde el cielo por ti.



7) Aprovecha las Indulgencias Plenarias ¡Son gratis!

Las indulgencias son gracias que Dios nos da a través de su Iglesia para cancelar aquel tiempo que nos correspondería pasar en el Purgatorio.

¿No sabes cómo ganar una Indulgencia? Pues es muy sencillo. Sigue estos pasos (No omitir ninguno de ellos):

– Arrepiéntete verdaderamente de tus pecados.
– Ten el firme propósito de no volver a pecar.
– Confiesa sacramentalmente tus pecados.
– Recibe al Señor en la Santa Eucaristía.
– Reza por las intenciones del Papa.
– Realiza una actividad indulgenciada.