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Curso de Apologética: demostración de la existencia de Dios

Viendo la necesidad que existe actualmente de proclamar la verdad ante tantas mentiras y falacias, hemos decidido hacer un pequeño curso en el que podrás fortalecer tu fe y aprender a dar argumentos sobre la existencia de Dios.

El curso constará sencillamente de una serie de artículos en esta página ordenados sistemáticamente, los cuales serán escritos por Alan Arturo Félix y Francisco Monzón y constará (por el momento) de los siguientes temas (los que tienen hipervínculo ya están disponibles):
1.- El argumento cosmológico Kalam
2.- El argumento de la moral
3.- 1ra vía de Santo Tomás: El movimiento
4.- 2da vía de Santo Tomás: La causalidad
5.- 3ra vía de Santo Tomás: La contingencia
6.- 4ta vía de Santo Tomás: Los grados de perfección
7.- 5ta vía de Santo Tomás: El argumento teleológico
8.- El problema del mal
9.- Falacias ateas: el dios azar
10.- Falacias ateas: la paradoja de la omnipotencia
11.- Falacias ateas: “Dios es como Santa Claus”

La fe es razonable

La razón es la facultad que tenemos de pensar, reflexionar y llegar a conclusiones. Podemos llegar a la conclusión de que Dios existe utilizando la razón. El Catecismo de la Iglesia Católica dice en su numeral 36 citando al Concilio Vaticano I que “La Santa Madre Iglesia, mantiene y enseña que Dios, principio y fin de todas las cosas, puede ser conocido con certeza mediante la luz natural de la razón humana a partir de las cosas creadas”.

San Agustín nos dice: “Interroga a la belleza de la tierra, interroga a la belleza del mar, interroga a la belleza del aire que se dilata y se difunde, interroga a la belleza del cielo […] interroga a todas estas realidades. Todas te responde: Ve, nosotras somos bellas. Su belleza es su proclamación. Estas bellezas sujetas a cambio, ¿quién las ha hecho sino la Suma Belleza, no sujeta a cambio?” (Catecismo de la Iglesia Católica, Numeral 32, citando Sermo 241).

En la misma Escritura San Pablo dice que podemos sacar conclusiónes de la existencia de Dios al observar lo natural, pues afirma refiriéndose a los paganos: “Lo que de Dios se puede conocer, está en ellos manifiesto: Dios se lo manifestó. Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad” (Rm 1,19-20). Podemos conocer a Dios a través de su obra: la creación.

Es importante aclarar que la existencia de Dios no puede probarse por el método científico. La postura que afirma que sólo lo que dice la ciencia es verdadero se llama cientificismo, creemos que dicha postura es falsa por buenas razones. Hay distintas cosas que pueden probarse razonablemente y que no entran en el campo de la ciencia (algunos ejemplos son la moral y los juicios estéticos), creemos que la existencia de Dios es una de ellas, pues está más allá de lo material.

La mayoría de las personas cree en Dios por la experiencia personal que han tenido con él, por lo tanto creen razonablemente con base en su experiencia aunque no sepan los argumentos para demostrar la existencia de Dios. Sin embargo, es necesario saber los argumentos para profundizar en la fe, arraigarnos en ella y saber dar respuesta.

El nuevo ateísmo

Se le llama “nuevo ateísmo” al movimiento ateo fuertemente crítico con la religión, surgido en el actual siglo. El nuevo ateísmo está lleno de un feroz ataque en contra de las religiones pero especialmente contra el cristianismo (lo que es de esperar, pues es la religión más propagada en el mundo).

Creemos que hay buenas razones para creer que el ateísmo está en bancarrota en el campo de la razón por sus ilógicas afirmaciones con tal de negar a Dios, por ejemplo, el afirmar que el universo puede crearse a sí mismo de la nada (esto lo afirma Stephen Hawking). Esto viola el principio de causa-efecto en el cual se apoya la ciencia y que afirma que las cosas no surgen de la nada sino que todo lo que comienza a existir tiene una causa que le precede.

Sin embargo, a pesar de que el nuevo ateísmo no tenga argumentos válidos, sus autores y predicadores son muy elocuentes y de alguna manera logran convencer a muchos, por lo que podemos decir que tiene mucho éxito. Por lo tanto, es justo y necesario dar razones por las cuales estamos seguros de la existencia de Dios y dar respuesta a los argumentos que se esgrimen en contra de esto.

En sentido horario desde esquina sup. izq.: Richard Dawkins, Christopher Hitchens (fallecido), Daniel Dennett y Sam Harris. A quienes llaman “Los 4 jinetes del nuevo ateísmo”.

La carga de la prueba

A los ateos les gusta mucho atormentar a los creyentes con la carga unilateral de la prueba. Dicen que es sólo el creyente el que debe probar (que Dios existe) y que ellos no tienen por qué probar (que Dios no existe). Acerca de esto, Dante A. Urbina dice en su libro “¿Dios existe?” (2016) lo siguiente: “…no basta con refutar los argumentos teístas para justificar el ateísmo. En efecto: a falta de argumentos positivos en contra de la existencia de Dios, eso solo nos dejaría con el agnosticismo, es decir, con la postura de “no sé si hay Dios o no” pues ausencia de evidencia no es necesariamente evidencia de ausencia. Por consiguiente, cuando Rand conviene en que “dado que no hay prueba de que (Dios) exista, por tanto no existe” es obvio que está cayendo en una falacia ad ignorantiam pues la existencia o inexistencia de las cosas es independiente de nuestro conocimiento y nuestra capacidad para hacer demostraciones.”

El gran joven apologista Dante A. Urbina.

Creemos que la carga de la prueba la tiene quien afirma algo. El ateo afirma que Dios no existe por lo tanto él también debe probar su inexistencia tanto como el creyente debe probar su existencia. Y justamente hay ateos que intentan hacerlo al buscar algo contradictorio en el concepto de Dios, pues si algo es contradictorio en sí mismo (como un círculo cuadrado) entonces no existe. Principalmente el ateísmo ha intentado demostrar la inexistencia de Dios con “el problema del mal”, tema al que responderemos más adelante.

Las falacias

Una falacia es “un argumento que parece válido, pero no lo es” (Charles Hamblin, Falacias. 1970). Dante Urbina define una falacia como “un razonamiento lógicamente incorrecto pero que puede ser psicológicamente persuasivo. Así, el problema con las argumentaciones falaces es que no siguen rigurosamente las reglas de la lógica y, por tanto, son inválidas” (¿Dios existe? 2016).

Utilizaremos aquí la lógica y por lo tanto hemos de evitar las falacias y descubrirlas cuando están en el argumento del adversario. Por eso aquí te dejamos un diccionario de falacias para conocerlas y saber identificarlas.

Nuestras fuentes

Tomaremos como fuente a distintos autores apologistas cristianos, pero principalmente nuestras fuentes serán de William Lane Craig (el apologista cristiano más famoso del mundo), Dante A. Urbina (gran apologista cristiano católico) y, por supuesto, Santo Tomás de Aquino (probablemente el más grande teólogo y filósofo que ha tenido la Iglesia) de quien tomaremos las cinco vías para demostrar la existencia de Dios.

El gran apologista cristiano William Lane Craig.

Verdaderamente esperamos que este pequeño curso sea de provecho para ustedes y los ayude a ser mejores católicos y a amar más a Dios. Luchemos contra la irracionalidad de estos tiempos.

Ad Majorem Dei Gloriam.

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