Los católicos no creemos en las coincidencias ¡Creemos en la providencia! Por eso somos capaces de ver la mano de Dios obrando aun en las pequeñas casualidades de la vida. Precisamente esto fue lo que pasó durante una adoración eucarística transmitida en vivo por la página de Facebook Vida Plena en Jesús Gdl

Era una adoración eucarística como muchas. Los fieles cantaban “Entra la puerta está abierta y aunque no soy digno te quisiera hablar” cuando de pronto la puerta de la custodia se abrió causando la sorpresa de todos los fieles.

Este es el momento del que hablamos:

¿Se trata de un milagro?

Seamos claros ¡La presencia de Jesús en la Santa Eucaristía ya es un gran milagro y no hay nada más grande que esa realidad! Lo más seguro es que al sacerdote que colocó allí el Cuerpo de Cristo se le olvidó cerrar bien la puerta de la custodia. Sin embargo, para los que tenemos fe sabemos que Dios se vale hasta de esos pequeños descuidos para manifestarse.

¡Benditos los que creen sin haber visto!

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