“Diluir la enseñanza de la Iglesia no atraerá a los jóvenes”, dice cardenal en Sínodo de los obispc

“Solo porque algunos jóvenes no están de acuerdo con la enseñanza moral católica, incluyendo el área de la sexualidad, no significa que las enseñanzas de la Iglesia no sean claras o deban cambiar”, dijo el Cardenal Robert Sarah al Sínodo de los Obispos.

La Iglesia y sus pastores deben «proponer valientemente el ideal cristiano correspondiente a la doctrina moral católica y no diluirlo, escondiendo la verdad, para atraer a los jóvenes a la Iglesia», dijo el cardenal al sínodo este martes.

El Cardenal Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, resaltó cómo, en la preparación para el sínodo, algunos jóvenes pidieron a la Iglesia que presentara con claridad su enseñanza sobre “algunas preguntas que son particularmente cercanas a sus corazones: la libertad en todo el mundo, y no solo en las relaciones sexuales, la no discriminación por orientación sexual, la igualdad entre hombres y mujeres, incluso en la Iglesia, etc”.

Cardenal Robert Sarah.

Otros, sin embargo, «demandan no solo una discusión abierta y sin prejuicios, sino también un cambio radical, un real y verdadero cambio de sentido por parte de la Iglesia en su enseñanza en estas áreas», dijo.

La enseñanza de la Iglesia no puede ser compartida por todos, dijo el cardenal, pero nadie puede decir que no sea clara. Sin embargo, puede haber “una falta de claridad por parte de algunos pastores para explicar la doctrina” y eso requiere “un profundo examen de conciencia”.

El cardenal Sarah recordó la historia del evangelio del joven rico que le preguntó a Jesús qué debía hacer para obtener la vida eterna; Jesús le dijo que vendiera todo lo que tenía y lo siguiera.

“Jesús no redujo los requisitos de su llamado” y tampoco la Iglesia, dijo el cardenal.

De hecho, dijo, una característica de los jóvenes es su idealismo y sus grandes metas, no solo con respecto a sus ambiciones profesionales y personales, sino también en las áreas de “justicia, transparencia en la lucha contra la corrupción, en el respeto por la dignidad humana”.

“Subestimar el saludable idealismo de los jóvenes” es un grave error y una señal de falta de respeto, dijo. También “cierra la puerta a un proceso real de crecimiento, maduración y santidad”.

Por otro lado, dijo el cardenal, “al respetar y promover el idealismo de los jóvenes, ellos pueden convertirse en el recurso más valioso para una sociedad que quiere crecer y mejorar”.

Fuente: Catholic Herald