Apologética

¿Dónde está la Inmaculada Concepción de María en la Biblia?

¿Aparece la Inmaculada Concepción de María en la Biblia?

Hoy la Iglesia Católica celebra la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María; es decir, el momento en el que María fue concebida en el vientre de su madre libre de toda mancha de pecado original. En consecuencia, la Iglesia Católica también afirma que en el transcurso de su vida María nunca pecó.

¿Esta será una creencia católica sin fundamento bíblico? Vayamos a las sagradas escrituras para encontrar una respuesta. Pero primero aclaremos ciertos puntos para no confundirnos.

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¿Qué es la Inmaculada Concepción de María?

En la bula Ineffabilis Deus (año 1854), el Papa Pío IX expuso que “la Santísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de culpa original desde el primer instante de su concepción, por singular privilegio y gracia de Dios Omnipotente, en atención a los méritos de Cristo-Jesús, Salvador del género humano, ha sido revelada por Dios y por tanto debe ser firme y constantemente creída por todos los fieles.

Como muchos otros dogmas de la Iglesia Católica, el hecho de que se haya definido en cierto periodo de la historia no significa que esa sea su fecha de invención. Significa que tal creencia, que se daba por cierta desde siempre, estaba siendo atacada; por lo tanto la Iglesia salía al frente definiéndola como dogma para evitar las herejías.

¿Dice la Biblia que María nació sin pecado original?

La respuesta es un rotundo sí, aunque no con ese nombre específico. Así como en la Biblia no aparece la palabra “Trinidad” pero tal doctrina se infiere de su lectura, la doctrina de la Inmaculada Concepción de María se infiere obligatoriamente de una sincera lectura de la Biblia.

¿Qué pasaje bíblico nos enseña esto?

Cuando el ángel anunció a María que iba a concebir a Jesús, la saludó con estas palabras: “Salve, LLENA DE GRACIA, el Señor está contigo“. Lucas 1, 28.

Lamentablemente, en nuestro idioma (y en muchos otros más) no existe una palabra que traduzca con exactitud una peculiar palabra en aquel saludo del ángel a la Virgen María. En el griego original en que fue escrito el Evangelio de San Lucas se lee lo siguiente: Salve, KEJARITOMENE, el Señor  está contigo“.

Nota importante: En Hechos 6, 8 se menciona a “Esteban, lleno de gracia”. La diferencia es que en el texto griego original para Esteban se usa “Pleres Jaritos” y no “Kejaritomene”.

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¿Qué significa KEJARITOMENE?

Kejaritomene es una palabra griega utilizada para indicar un estado de gracia plena, constante e inmutable. A pesar de ser una sola palabra se podría traducir como “llena de gracia desde siempre y para siempre”.

Al no tener una palabra en español para traducir fielmente su significado, las Biblias en español mejor traducidas suelen usar “llena de gracia”. Las de dudosa traducción se conforman con poner “muy favorecida”.

¿Qué implica que María siempre haya estado llena de gracia?

La gracia y el pecado son incompatibles. La gracia es un don sobrenatural dado por Dios y además es el estado natural con el que fueron creados Adán y Eva. En cambio, el pecado es la traición a la voluntad de Dios; por eso, cuando nuestros primeros padres pecaron perdieron el estado de gracia y con ellos todas las generaciones.

Que María haya nacido en estado de gracia plena y que se haya mantenido así durante toda su vida (Kejaritomene), implica que en ella nunca hubo pecado

Esto tiene total sentido si nos ponemos a pensar que ella fue la única mujer en toda la historia que tuvo a Dios hijo durante nueve meses en su vientre. ¡Qué gran privilegio! Por eso Dios la preservó de toda mancha; no porque ella se lo mereciera, sino por los méritos del que llevaría en su vientre.

Los primeros protestantes creían en la Inmaculada Concepción de María

Muchos de los nuevos protestantes se niegan a creer en este dogma, pero la Inmaculada Concepción de María fue creída y defendida por Martín Lutero, el padre del protestantismo:

“Es dulce y piadoso creer que la infusión del alma de María se efectuó sin pecado original, de modo que en la mismísima infusión de su alma ella fue también purificada del pecado original y adornada con los dones de Dios, recibiendo un alma pura infundida por Dios; de modo que, desde el primer momento que ella comenzó a vivir fue libre de todo pecado”
Sermón sobre el día de la Concepción de la Madre de Dios, Martín Lutero, 1527.

¡Cuatro siglos antes de que Pío IX definiera el dogma!

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