¿Es pecado ver Películas de Terror? 5 cosas que debes tomar en cuenta

Por: Alberto Martin Ventura Grajeda. Map. Diócesis de Colima.

1.- Libertad.

Ciertamente todo ser humano es libre, pero esa libertad la pagó Jesús con su sangre, la Iglesia no prohíbe que veas películas de terror, pero deberías preguntarte ¿Qué beneficios trae consigo el verlas?

«Todo está permitido», pero no todo es conveniente. «Todo está permitido», pero no todo es edificante. (1 corintios 10,23)

San Pablo nos deja bien claro que puedes ver el género cinematográfico que desees, pero no todo te conviene, y es genero no te ayuda mucho en materia de fe…

2.- Sugestión.

En varias ocasiones consulté a varios Sacerdotes sobre este tema para dar una respuesta más confiable, y uno de ellos me decía que con frecuencia las personas que veían películas de terror tarde o temprano terminan sugestionadas por las mismas, y terminan viendo sombras y muertos por todos lados, así que no recomiendo para nada ver películas de terror, concluía mi buen amigo sacerdote.

3.- Entrar en lo desconocido.

En su gran mayoría estas películas nos incitan o invitan a practicar ciertos ritos demoníacos, y en ocasiones el televidente, al desconocer su fe, puede llegar a creer que no es malo, y que no pasará nada, y puede llegar a practicar (ouija) (brujería) (magia) (santería) (invocación de los muertos) entre otras cosas más; en muchas ocasiones ha habido posesiones de demonios por haber practicado alguna de estas cosas, ¡¡CON ESTO NO SE JUEGA!!



“Que no haya entre ustedes nadie que inmole en el fuego a su hijo o a su hija, ni practique la adivinación, la astrología, la magia o la hechicería, Tampoco hará ningún encantador, ni consultor de espectros o de espíritus, ni evocador de muertos, Porque todo el que practica estas cosas es abominable al Señor, tu Dios, y por causa de estas abominaciones. él desposeerá a esos pueblos delante de ti”. (Deuteronomio 18,10-12)

4.- ¿Somos hijos de la luz o de la oscuridad?

Ciertamente todo Cristiano bautizado debería ser hijo de la luz, puesto que desde nuestro bautismo renunciamos a las tinieblas, pero en ocasiones preferimos tomar el camino de la oscuridad, si somos hijos de la luz debemos seguir a la luz que nos conduce a Cristo, y no las tinieblas que son del diablo, lamentablemente nos gusta mucho la morbosidad del ocultismo, de lo que existe más allá, y es por ello que nos fascina ver este tipo de películas.

“Todos ustedes son hijos de la luz, hijos del día. Nosotros no pertenecemos a la noche ni a las tinieblas”. (1 tesalonicenses 5,5)

“Dichosos los que saben aclamarte, que andan en la luz de tu rostro, Señor” (Salmo 89:15).

“Venid, hijos de Jacob, caminemos a la luz del Señor” (Isaías 2: 5)

“Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida “(Juan 8:12).

5.- Los hijos de las tinieblas son más astutos que los hijos de la luz.

Es por ello que los grandes cineastas nos tratan de engañar diciendo que no es malo ser infiel, que te puedes acostar con quien se te venga en gana, que no existe el infierno, en ocasiones que no existe Dios, y que no tiene ninguna consecuencia el meterte en lo antes mencionado, brujería, ouija y otras abominaciones.



“Porque los hijos de este mundo son más astutos en sus tratos con lo demás que los hijos de la luz”. (Lucas 16,8)

CONCLUSIÓN: La Iglesia no prohíbe que veas este género cinematográfico, pero tampoco lo recomienda, es decir, queda bajo la responsabilidad de los padres de familia o jóvenes o cualquiera que desee ver este tipo de películas.

Me despido con estas hermosas palabras del Salmista.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida,
¿ante quién temblaré?
(Salmo 27,1)

Fuente: Alberto Martin Ventura Grajeda. Map.