Este Testimonio Eucarístico es uno de los más bellos que haya leído

Hoy apareció en mi historia general de Facebook el testimonio eucarístico de este joven. Me pareció muy valioso así que le pedí permiso para compartirlo.

Muchos de nosotros hemos experimentado un estado de frialdad espiritual, y es difícil recuperar ese ardor del primer amor. Pero si pedimos a Dios que nos permita recuperar ese amor, probablemente vivamos historias tan conmovedoras como ésta:



¡JESÚS ESTA VIVO!

(Mi pequeño testimonio)
Sabía todos los “conceptos” de la presencia real de Jesús en la Eucaristía, me sabía de memoria las citas bíblicas pero tenía una barrera en mi, mi lógica no daba cabida a esta verdad, me pareció una tontería que caería por su propio peso.

Decidí ir a mi última Misa y dejar la iglesia Católica, fui a la Parroquia Epap San Martín De Porres.

En la consagración todos nos pusimos de rodillas, junto a mi lado una viejita que lloraba desconsolada (llorando muy fuerte) y decía “¡CÓMO QUISIERA VERTE! ¡Se que estás aquí!”

Me dije que abra los ojos y listo.

Al ponernos de pie me di cuenta que la señora estaba ciega!!!

Sentí que Dios me habló, la viejita, que no podía ver por estar ciega gritaba por quererlo ver con sus ojos y yo teniendo los míos tenía a mi alcance tan grande privilegio. Por fin se rompía la barrera en mi.

Jesús está vivo, no solo dentro nuestro sino de manera especial en cada Eucaristía, mi lógica cayó frente a su presencia maravillosa.

En la actualidad a veces toco guitarra en Misa y una columna no me deja ver a Jesús Eucaristía, miro directo “con columna y todo” porque se que mi amado está allí.

Paz y Bien.
Alex Aratia