Esto dijo Mons. Romero al ver que las Familias ya no rezaban el Santo Rosario

Octubre es el mes del Santo Rosario, por eso vale la pena recordar las palabras de Mons. Romero, quien será canonizado junto a Pablo VI este 14 de octubre, al notar que los fieles habían dejado de rezar el Rosario en Familia.

Mensaje de Mons. Romero el 2 de octubre de 1977

“Y, hermanos, no puedo tampoco dejar de recordarles, con una insistencia muy filial para con la Virgen, que desde ayer hemos comenzado el mes del rosario, el mes de octubre; y que ojalá volviera a todos los hogares aquella vieja costumbre de rezar el rosario en familia. Procuren aprenderlo los que no lo sepan; y los que lo han olvidado, recuérdenlo de nuevo; y los que lo practican, sepan que están también en la línea de la Iglesia, que respeta esas costumbres populares, esas tradiciones de amor y de cariño a la Virgen.

Solamente les pide que no se hagan costumbres rutinarias, que no sea una maquinaria repetir el padrenuestro y avemarías, sino que sea lo que fue al principio, el mensaje del evangelio. Los misterios del rosario son resumen precioso del evangelio, que los comprende hasta el niño más chiquito, que en sus débiles manos va desgranando las cuentas del rosario mientras medita en el niño Jesús, en el Jesús que muere por nosotros, en el Jesús resucitado y en la Virgen que acompaña a este Cristo en su infancia, en sus dolores y en su resurrección.

El que reza el rosario con sentido de evangelio se hace cristiano en la mejor escuela, en la escuela de la Virgen, que es la mejor cristiana”.

El Papa Francisco nos pide lo mismo

Recientemente el Papa Francisco ha pedido a toda la Iglesia que este octubre se rece el Santo Rosario para  contrarrestar los ataques del demonio contra la Iglesia. También nos ha pedido que al final del Santo Rosario agreguemos estas dos oraciones:

“Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, ìoh, siempre virgen, gloriosa y bendita!”

“San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la milicia celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén”.

¡No dejes de rezar el Rosario en familia!