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La ciencia confirma popular leyenda atribuida a San Francisco de Asís

San Francisco de Asís. Imagen: Pintura de Jusepe de Ribera.

La leyenda reza como sigue: corría el invierno de 1224 en Montella, Italia, y San Francisco de Asís (1181/1882-1226) pasaba esos días en Francia. No obstante, la distancia no le impidió enviar una bolsa de pan para religiosos y feligreses de la sede, alimento que fue llevado hasta ahí por un ángel.

Hoy la ciencia confirma hallazgos que, aunque no pueden confirmar del todo el relato, al menos sí indican hechos en consonancia con este.

Un equipo danés/italiano/holandés de investigadores dirigido por Kaare Lund Rasmussen de la Universidad del Sur de Dinamarca ha analizado los supuestos fragmentos del saco de pan. El estudio de datación con carbono 14, que publica la revista Radiocarbon, pone fecha al objeto, que data de entre 1220 a 1295.

Ello, en consonancia con el relato.

Recojo de muestras del textil del supuesto bolso de pan (Universidad del Sur de Dinamarca).

Montella es la sede del convento de Folloni, donde por más de 700 años algunos pequeños fragmentos del textil del supuesto bolso han estado resguardados, desde que el objeto apareció en el lugar milagrosamente.

Más aún, el estudio revela que el saco probablemente contenía pan, reforzando la posibilidad de que la leyenda haya sido más bien un episodio real.

Para hallar indicios de presencia pasada de este alimento, los investigadores buscaron trazas ergosterol, una provitamina de la D2 para el reino fúngico, presente en varios tipos de moho, un biomarcador potencial para la elaboración de la cerveza y panes.

“Nuestros estudios muestran que probablemente había pan en el saco. No sabemos cuándo, pero parece improbable que fuera después de 1732, cuando los fragmentos de saco fueron incautados para protegerlos. Es más probable que el pan estuviera en contacto con el textil en los 300 años anteriores a 1732”, señala Rasmussen en un comunicado.

Tras su legendaria aparición en la fachada del convento, y durante 300 años, la tela del saco fue utilizada como lienzo de altar, aunque con los años, a la luz de su supuesta naturaleza milagrosa, fue gradualmente seccionada y sus piezas fueron entregadas a otras instituciones religiosas en Italia.

El convento donde supuestamente apareció la bolsa de pan, transportada hasta ahí por un ángel, por encargo del santo (Universidad del Sur de Dinamarca).

Ya que el material fue empleado en tal sentido y luego fragmentado, se presume que fue mucho antes que contuvo pan, en línea con la historia referida al fundador de la Orden Franciscana.

Después de un terremoto en 1732, se construyó un nuevo convento en Montella y se mantuvieron ahí los fragmentos de saco restantes. En 1807 los fragmentos fueron trasladados a la iglesia principal, Santa María del Piano. En 1817 la mitad del textil fue devuelta al convento. En 1999, la mitad restante regresó. Hoy los fragmentos del textil se guardan en un relicario.

De ahí que el artículo sobre la investigación concluya que “las mediciones científicas no pueden probar una leyenda o una creencia. Lo que pueden hacer es desautenticar el objeto o demostrar una concordancia entre la evidencia físico-química y la leyenda”.

Fuente: N+1

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