La insólita historia de dos lesbianas que lograron casarse por la Iglesia en 1901

Esta es la insólita historia de dos mujeres que burlaron las normas de la Iglesia Católica y lograron casarse sin que el sacerdote que ofició el matrimonio se percate del fraude. Aunque, al final de todo, ellas salieron perdiendo.

Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga se conocieron en La Coruña cuando apenas eran adolescentes. Luego de un tiempo de amistad decidieron comenzar una relación sentimental, cosa que por supuesto desagradó a sus padres. El descontento fue tal que los padres de Marcela decidieron separarlas enviándola a estudiar a Madrid. Eran finales del siglo XIX, no había teléfono, internet, ni whatsapp. Vivir en otra ciudad implicaba una separación casi definitiva.

Pero ambas estudiaron para ser maestras, así que luego de algunos años pudieron reencontrarse cuando las mandaron a trabajar a dos aldeas vecinas en Galicia. Se cuenta que desde entonces ambas jóvenes se encontraban cada noche para jugar ajedrez… bueno… no exactamente… pero esta es una página católica y tengo que bajarle el level a ciertas cosas :v

En fin. La idea es que algo cansadas de dos años de clandestinidad, tuvieron la osada idea de formalizar su relación casándose por la Iglesia. Ellas sabían que eso era imposible. El entonces papa Pío X no daba señas de estar ni lo más mínimamente interesado en tender puentes con el lobby LGBT, ni había un padre James Martin SJ que les dieras falsas esperanzas. Así que para conseguir lo que se proponían, tenían que engañar a todo el mundo.



Elisa se disfrazó de hombre, fue a la Iglesia de San Jorge y convenció al párroco de que ella era cristiana y que sus padres ateos nunca le habían querido bautizar. El inocente sacerdote accedió a bautizarla con el nombre de Mario y ofició el matrimonio un 8 de junio de 1901 con el cual ellas consumarían su plan.

Pero, mujeres al fin y al cabo, no podían mantener en secreto su “hazaña”, así que fueron a contarle todo lo sucedido al diario La Voz de Galicia. Por supuesto, fue el escándalo del día.

Un matrimonio inválido

La Iglesia enseña que para que un matrimonio sea válido, este debe realizarse necesariamente entre un hombre y una mujer. Como este no es el caso, lo que ellas hicieron en la Iglesia fue solo un teatro y no un matrimonio sacramental real ante Dios. Además, el bautizo de Elisa como Mario tampoco fue válido, ya que enseña la Biblia que existe un solo bautizo. Por eso tampoco son válidos los bautizos de los protestantes cuando estos ya fueron bautizados de niños en la Iglesia Católica.

No terminaron muy bien

El haber confesado su travesura en un diario importante, hizo que Marcela y Elisa fueran duramente criticadas por sus conocidos, al punto que no podían conseguir trabajo. Además, fueron detenidas y arrestadas en Oporto por falsedad documental y travestismo. Solo pudieron escapar del castigo gracias a un proceso de extradición.

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