4 razones por las que el Feminismo y el Cristianismo son incompatibles

El feminismo está cobrando cada vez más presencia en nuestra sociedad gracias a la amplia aceptación que tienen en los medios de comunicación y a una exitosa estrategia que les ha permitido infiltrarse en los poderes del estado, las universidades, las escuelas… y en una que otra despistada parroquia.

¿Pero acaso es posible compatibilizar el Feminismo con el Cristianismo? Muchas mujeres ya lo están intentando. Por eso, y rogando que no sea demasiado tarde, les comparto 4 razones por las que el Feminismo y el Cristianismo son incompatibles.

Nota: No voy a entrar en la discusión con quienes afirman que “gracias al feminismo hoy las mujeres pueden votar, ir a la escuela, ser consideradas seres humanos” y otras afirmaciones más que discutibles. En este artículo hablo del feminismo de hoy.

1) El feminismo está a favor del aborto

El cristianismo defiende el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural del individuo. En cambio, el actual feminismo postula que la mujer tiene derecho a deshacerse del niño que lleva en su vientre bajo determinadas circunstancias: una violación, enfermedad, o simplemente porque olvidó usar métodos anticonceptivos.

No existe forma racional de compatibilizar un supuesto derecho a matar con el quinto mandamiento divino “no matarás”.

2) El feminismo aplaude los pecados de la comunidad “LGBTI”

Para el cristianismo Dios solo aprueba la unión de un hombre y una mujer. Cualquier tipo de relación que no esté bajo ese parámetro establecido por Dios, es considerado pecado.

Por otro lado, el feminismo promueve los conceptos de “género” y “orientación sexual”, bajo los cuales cualquier tipo de unión es válida.

¿Cómo se puede ser fiel a la voluntad original de Dios y al mismo tiempo aplaudir todo lo contrario?

3) El feminismo ve en la Iglesia a un enemigo

Ve a una marcha feminista y te encontrarás con carteles que dicen “Iglesia opresora”, “saquen sus rosarios de nuestros ovarios”. Por supuesto tampoco faltan las típicas pintas sobre los muros de templos católicos o evangélicos con blasfemias y hasta amenazas contra quienes allí se congregan.

Feministas atacan a arzobispo en Bélgica.

La Iglesia nunca se ha declarado en guerra contra el feminismo. Las feministas sí lo han hecho contra la Iglesia.

4) El feminismo se filtra en la Iglesia para deformarla

Esto lo tengo que decir con vergüenza: el feminismo tiene más presencia en la Iglesia Católica que en las Iglesias Evangélicas.

Dice la benedictina estadounidense Joan Chittister que “el feminismo ofrece al cristianismo la oportunidad de ser verdadero cristianismo, quitando la desigualdad y creando equidad”. Este absurdo pensamiento lo comparten en menor o mayor grado algunos católicos, presuponiendo erróneamente que el cristianismo es una institución que trata de forma injusta a la mujer. Por eso encuentran en el feminismo un aliado para pedir mujeres diaconisas, sacerdotisas, fin del celibato, etc.

El verdadero cristiano no puede traicionar su propia fe permitiendo todo eso.

Conclusión

El feminismo hoy ya no se reduce a una lucha para ponerle fin a la violencia contra la mujer. Si se tratara solo de eso, todos deberíamos ser feministas. El feminismo hoy tiene una agenda completamente anticristiana, por eso todos los seguidores de Jesús debemos rechazarla.