Todo lo que querías saber sobre los Reyes Magos ¿En verdad eran solo 3?

Todos hemos escuchado sobre los reyes magos: Melchor , Gaspar y Baltazar. Pero… ¿En verdad esos eran sus nombres? ¿En realidad eran 3? ¿Qué nos dice la Biblia sobre ellos?

¿Qué nos dice la Biblia sobre ellos?

La Santa Biblia nos presenta es tos personajes de la siguiente manera:

Nacido, pues, Jesús en Belén de Judá en los días del rey Herodes, llegaron del Oriente a Jerusalén unos magos diciendo: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer?». Mateo 2, 1-2

Así es. No nos menciona ni sus nombres ni cuántos eran. Pero más tarde nos dice:

Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Mateo 2, 11.

Representaciones artísticas

A pesar de que tradicionalmente sabemos que fueron tres, existen muchas obras de arte que dan otros números: En el cementerio de SanPedro y San Marcelino son solo 2, en un sarcófago en el museo de Letrán son 3, En el cementerio de Santa Domitila son 4, y en un vaso del Museo Kircheriano son 8. Además, según algunas tradiciones Sirias fueron hasta 12!!!!!

¿Entonces por qué creemos que fueron 3?

La Tradición nos enseña que fueron tres en directa relación a los regalos que menciona la Biblia (oro, incienso y mirra) y como representación de las tres razas después del diluvio (Sem, Cam y Jafet).

¿Qué hay de sus nombres?

Sus nombres aparecen en un manuscrito anónimo del siglo IX y en un uno del siglo VII en París: Bithisarea, Melichior y Guthaspa.

¿Por qué decimos que fueron reyes?

Muchos creen que estos magos fueron profetizados en el Salmo 72: “Los reyes de Tarsis y las islas le ofrecerán dones; los reyes de Arabia y Sabá le traerán regalos”.

Sin embargo esta condición de reyes nunca fue reconocida en la Iglesia Primitiva. En dicha representaciones suelen ser vistos con gorros sencillos y hábitos de nobles persas.

¿Y eran magos?

Sí, pero no al modo Harry Potter en el que hoy son vistos los magos. El título de “magos” era muy común en la época de Jesús para referirse a hombres de reconocida sabiduría. Muy probablemente eran hombres instruidos en la astronomía, lo que también explicaría su interés por seguir el rastro de una estrella.