El mito del «pelo en la Biblia» es un pecado contra el primer mandamiento

Seguramente has recibido por whatsapp un audio pidiéndote que busques un pelo en tu Biblia y que hagas un extraño ritual para protegerte contra las enfermedades. Esto, además de ridículo, es un pecado grave contra el primer mandamiento. ¡No caigas en él!

El mito del pelo en la Biblia se ha esparcido como la pólvora y no son pocos los cristianos que están cayendo en él. Hasta una popular instagramer (cuyo nombre preferimos no mencionar) publicó un video contando su experiencia encontrando un pelo en su Biblia y haciendo el mentado ritual. «Me pueden decir que estoy loca y lo que quieran, pero la fe mueve montañas«, dijo en su cuenta de Instagram.

Sin embargo, los católicos sabemos que esto no es un acto de fe ni nada por el estilo. Todo lo contrario, es un pecado directo contra el primer mandamiento que nos llama a amar a Dios sobre todas las cosas: Es el pecado de la superstición.

«La superstición», nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica, «representa en cierta manera una perversión, por exceso, de la religión». Además agrega que la superstición «puede afectar también al culto que damos al verdadero Dios, por ejemplo, cuando se atribuye una importancia, de algún modo, mágica a ciertas prácticas«.

Este pecado es tan peligroso que muchas veces se hace pasar por prácticas religiosas legítimas y aprobadas por la Iglesia. Por eso el Catecismo también nos advierte que «atribuir su eficacia a la sola materialidad de las oraciones o de los signos sacramentales, prescindiendo de las disposiciones interiores que exigen, es caer en la superstición».