El principal enemigo de la Iglesia eres tú

Aunque es cierto que en la actualidad la Iglesia es vista como un enemigo por un mundo que día con día viene normalizando el darle la espalda a Dios, también es cierto, querido hermano, que no debes olvidar que el principal enemigo de la Iglesia eres tú:

  • Que vives en pecado mortal y no te importa.
  • Que llegas tarde a misa y encima no prestas atención.
  • Que te da vergüenza rezar en público.
  • Que vives como santo en el templo, pero como demonio cuando sales a la calle.
  • Que raras veces lees la Biblia o el Catecismo.
  • Que rechazas algunas doctrinas, pero nunca que diste a la tarea de investigar por qué la Iglesia las enseña.
  • Que te la pasas calumniando y difamando.
  • Que recuerdas muy bien cuando Jesús le dijo a la adúltera «yo tampoco te juzgo», pero te da amnesia cuando le dijo «ve y no peques más».
  • Que te sabes todas las obras de misericordia de memoria, pero al salir del templo te haces el distraído cuando un mendigo te pide ayuda.
  • Que redujiste a Dios a una proyección tuya.
  • Que te confiesas solo para «limpiar tu conciencia», pero no por verdadero arrepentimiento.
  • Que sabes de sacerdotes que no están siendo fieles a su ministerio, pero te vuelves cómplice con tu silencio.
  • Que te rasgas las vestiduras cuando profanan nuestros templos, pero a diario profanas tu cuerpo, templo del Espíritu Santo.
  • Que nunca tienes tiempo para rezar, pero sí para largas maratones de Netflix.
  • Que desprecias aquellas tradiciones que durante siglos amaron miles de santos.
  • Que le niegas a los jóvenes la posibilidad de encontrar maneras creativas de anunciar el Evangelio.
  • Que cada año vives una semana santa, pero 51 semanas paganas.
  • Que gastas más en libros de «autoayuda» que en libros de espiritualidad.