¿Por qué el Banco Vaticano no dona dinero para la crisis actual?

Por Frank Morera:

Una persona me escribió a EWTN un email lleno de malas palabras diciendo que «¿por qué c…. el banco vaticano no dona su dinero para la crisis actual?».

Es muy triste conectar la lengua cuando no se conecta el cerebro y se habla de lo que no se sabe. Este señor piensa que el Banco Vaticano es como el Chase Manhattan Bank con sucursales, chequeras, bóvedas y cajeros.

¿Que es el Banco Vaticano? Es el Instituto para las Obras de Religión o IOR que las gentes le llaman banco, pero no es un banco donde te dan préstamos para comprar una casa o un carro.

Fue fundado por el papa Pío XII en 1942 con el propósito de conservar y administrar los bienes confiados al Instituto por personas físicas o jurídicas que tengan por objetivo actividades religiosas o caritativas. Entre otras funciones, permite a la Santa Sede administrar sus recursos y sirve para financiar a las iglesias con mayores necesidades económicas situadas en los países más pobres.

Dice una Enciclopedia secular «Aunque popularmente es conocido como el Banco Vaticano, técnicamente no lo es, ya que el Instituto para las Obras de Religión no tiene fines de lucro y tampoco presta dinero o realiza inversiones directas».

Cuenta con casi 19 000 usuarios, de los cuales unos 5200 son instituciones católicas, que tienen la titularidad de más del 85% de los fondos administrados; y 13700 son personas entre las que se encuentran religiosos, empleados de la Ciudad del Vaticano y otros autorizados, como pueden ser los enviados diplomáticos ante la Santa Sede.

La Santa Sede que maneja 1200 millones de personas en el mundo presentan números rojos en sus finanzas desde hace más de 15 años y tuvo una pérdida de 25.1 millones de dólares en 2018 solamente en el cuidado de inmuebles (Iglesias, monasterios, seminarios, hospitales, oficinas, etc. (es más lo que sale que lo que entra), pero es lo menos grave. El Vaticano, de seguir así, estará en quiebra absoluta para 2023 (Revista Proceso).

Las famosas «riquezas del Vaticano» no son liquidas, son edificios, estatuas, obras de arte, etc, que son parte también del estado italiano y que no se permiten vender. Para sacar a una exposición al exterior alguna de estas obras el estado Italiano tiene que aprobarlo.

El Papa y la Iglesia ha donado dinero para la crisis del coronavirus (además de los religiosos y religiosas trabajando en hospitales católicos) solo que no ha tocado trompeta como hacen otros que llaman a la TV cuando van a repartir comida una vez al año en víspera de nochebuena.

Curioso es que estas gentes no piden que los multimillonarios artistas de Hollywood den dinero para esta epidemia, o que los multimillonarios deportistas aporten su capital como el jugador de la NBA LeBron James, que acumuló solamente el año pasado 86,2 millones de dólares, o más increíble aunque no le pidan al «Potentado del Evangelio» Maldonado, o los multimillonarios Joel Osteen, Benny Hinn, Cash Luna, etc, que no solo no dan sino que no dicen dónde hay y para colmo en medio de una epidemia con sus «dones de sanación» han cancelado congresos y reuniones de milagros y nadie los ha visto por los hospitales haciendo uso de sus tan cacareados y televisados dones.